¿Podría haberse evitado esta tragedia si alguien lo hubiese detenido y enviado a un juicio acusado de un “delito” por su conducción a una velocidad excesiva y extrema? En algunos países muy avanzados en seguridad vial, se ha decidido que este y otros comportamientos que atentan gravemente contra la seguridad vial y la vida de las personas en la vía pública, aunque no hayan causado concretamente siniestros de tránsito con muertos o heridos, constituyen delitos que integran sus respectivos códigos penales y son reprimidos con penas de prisión. Tal es el caso de España, a cuyo Código Penal se ha incorporado hace unos años un capítulo denominado “Delitos contra la seguridad vial”, vigente desde diciembre de 2007. En solo 10 años dictaron más de 600.000 condenas y salvaron muchas vidas. Estamos hablando de “delitos”, y no de una simple infracción o contravención, de las cuales la experiencia cotidiana muestra que es fácil escapar con total impunidad. Luchemos por la Vida ha elaborado un proyecto Ley de Delitos contra la Seguridad Vial para estos hechos. El exceso de velocidad extremo, cuando supera en más de 40Km/h la máxima permitida, la conducción alcoholizada, cuando la alcoholemia supere más del doble tolerado por la ley, y otras cuestiones graves, tales como conducir cuando se ha sido inhabilitado para hacerlo en juicio o por pérdida de todos los puntos de licencia, o cuando se conduce sin haber obtenido la licencia de conducir, están incluidas en este proyecto. El transformar estas conductas de altísimo riesgo para la vida de todos en delitos en todo el territorio nacional al ser incorporados al Código Penal, y que puede significar para el responsable la pérdida de su libertad, transformándose en un simple “delincuente”, con la condena social que ello implica, será un avance imprescindible para salvar muchas vidas. Los legisladores tienen una asignatura pendiente que saldar con suma urgencia para frenar la pandemia de los siniestros viales. |