Nueva planta procesadora de alimentos: nada se pierde, todo se transforma

El gobernador Axel Kicillof y el ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, inauguraron una nueva sala en la chacra experimental de Gorina.
Fuente: Página 12
“Argentina nació hacia la economía mundial como exportadora de alimentos, pero contar con condiciones naturales favorables no alcanza, ni para que haya mucha producción, ni para que favorezca al pueblo. No alcanza simplemente con tener la riqueza, hay que ver como se emplea, quien la goza y cómo se disfruta». La idea expresada por el gobernador Axel Kicillof durante la puesta en marcha de una nueva planta procesadora de alimentos se enmarca en uno de los principales conceptos macro a los que viene echando mano a la hora de hablar de las posibilidades de crecimiento para el país.

En el marco de la octava Mesa Provincial de Agricultura Familiar, el gobernador encabezó la inauguración una planta procesadora en la Estación Experimental de Gorina. Allí también estuvieron el ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, el subsecretario de Desarrollo Agrario y Calidad Agroalimentaria, Cristian Amarilla, y la subsecretaria de Agricultura, Ganadería y Pesca, Carla Seain.

«Cuando uno se interioriza, aprende mucho respecto a lo que se puede hacer y le duele todo lo que no se hizo”, se lamentó el mandatario provincial.

La sala de Gorina surge como una forma de dar respuesta a una demanda histórica y recurrente del cinturón hortícola del gran La Plata, que desecha excedentes productivos cuando los precios de las producciones son muy bajos. Eso empuja a la decisión de no cosechar o se malvender esa producción debido a la gran fluctuación en los precios. La sala brinda la oportunidad de llevar dicho excedente de mercadería de productos perecederos y agregarle valor transformándolo en un producto que deja de serlo. Es decir: en el caso del tomate, por ejemplo, se puede convertirlo en salsa, en tomate triturado, hacerlo mermelada, escabeche, conserva, o desidratarlo.

La sala cuenta con una trituradora para tomate, una despulpadora para todo tipo de frutas, una rebanadora y cortadora, y una licuadora de mano industrial. Además, posee una paila abierta, una escaldadora, un horno deshidratador, un double boiler para la esterilización industrial, un mechero industrial de 24.000 kcal/h y dos cámaras frigoríficas para la correcta conservación de los alimentos a procesar.

La provincia estima que en una primera etapa la producción comenzará con una demanda de 2.000 kilos mensuales de mermeladas de frutilla y 9.000 de tomate triturado. Los productos serán comercializados bajo la marca propia de cada productor o bajo la marca provincial Mucho Gusto – Sabores Bonaerenses y podrán venderse en las ferias y puestos del programa Mercados Bonaerenses.

«La fertilidad de nuestra tierra nos hace excepcionales en el planeta, la agricultura familiar y distintas formas asociativas son fundamentales. Queremos trabajo, queremos producción y consumo. Estas son las formas productivas que aseguran un modelo más justo. Invertimos y ampliamos las chacras porque es un modelo que funciona. Los productores pueden seguir contando con nosotros porque este es un Estado que está al servicio de las necesidades de la producción, del trabajo y del pueblo» afirmó Kicillof en uno de los pasajes más encendidos de su mensaje del viernes.

Por su parte, el ministro de Desarrollo Agrario Javier RodrÍguez resaltó la importancia de contar con la presencia de los productores como referentes de las distintas organizaciones de la agricultura familiar. “Las distintas mesas y los diversos talleres nos permiten dialogar sobre las políticas públicas que necesitamos. Cuando iniciamos la gestión, en la chacra experimental de Gorina no teníamos ni una camioneta para trasladar los insumos y los productos. Las condiciones para la producción eran paupérrimas, los trabajadores han puesto el esfuerzo cuando las políticas pasadas eran totalmente contrarias a impulsar la innovación y el desarrollo», afirmó.

En búsqueda de expandirse de la mera producción primaria, RodrÍguez aseguró que la nueva planta busca la industrialización a través de varios procesos, como el triturado y el secado. “Buscamos impulsar la agricultura familiar como un programa estratégico e integral, abarcando la producción y sus problemas abordando temáticas técnicas, de comercialización, de financiamiento y de normativas», destacó.

En diálogo con BuenosAires/12, el director provincial de Agricultura Familiar, Ezequiel Wainer detalló que la nueva sala «cuenta con todos los registros de establecimiento y de producto necesarios. Los productores que lleven la mercadería, obtendrán no solo el productor elaborado sino que contarán con el etiquetado de una Sala de Agregado de Valor habilitada, permitiendo que transiten los mercados de comercialización formales» subrayó.

«Eso hace que una sobreproducción sea transformada en un producto que deja de ser perecedero, ya que lo elaborado cuenta con un año para venderse. Esto permite tener un ingreso distinto a muchas de las organizaciones que nuclean a las agriculturas familiares, que a su vez tienen distintos canales de venta, teniendo la posibilidad de vender la verdura y a su vez lo elaborado en la sala», afirmó el funcionario.

La sala, además, se suma a las plantas de las Estaciones de Gowland-Mercedes y Barrow-Tres Arroyos, convirtiéndose en la tercera del sistema de Chacras y Estaciones Experimentales del Ministerio de Desarrollo Agrario. Es resultado de una inversión de $38,5 millones y permitirá añadir valor agregado a la materia prima del cinturón hortícola más importante del país, reduciendo variaciones de precios en beneficio de los productores, y brindar capacitaciones y mayor desarrollo científico-tecnológico vinculado a la producción de alimentos.

Wainer también se refirió al nuevo encuentro de la mesa provincial de Agricultura Familiar, durante la cual se trabajó sobre la manipulación de agroquímicos, las buenas prácticas hortícolas, los mercados bonaerenses, la producción de semillas, biopreparados y ensayos, líneas de financiamiento para productores y articulación entre la autoridad del agua de la provincia, para brindar registro y regulación de los pozos de agua en los predios productivos.

El funcionario provincial pone un especial énfasis en ese último punto debido a una realidad en la que los productores platenses sufren una presión inmobiliaria que los corre de los territorios, llevándolos a zonas donde no cuentan con los servicios. «Esto genera puja entre los distintos actores que hacen al sistema. Se transforma en un efecto dominó por los intereses diversos de cada uno. El darle un marco regulatorio a los pozos de agua permite una convivencia sana entre los cuidados ambientales correspondientes» afirmó Wainer.

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