Balance de la pesquería de langostino y la esperanza para 2021

La temporada fue excelente para los fresqueros, equilibrada para las empresas diversificadas y mala para los congeladores que esperan que las vacunas sean exitosas y los mercados se estabilicen. La baja del 30% en capturas podría aumentar la abundancia del recurso en el próximo año.

Las capturas de langostino en 2020 han alcanzado hasta la fecha las 158.697 toneladas, que comparadas con las cifras totales del mes de diciembre de 2019 las ubica un 26% por debajo aproximadamente. La disminución en las capturas obedeció a un inicio tardío de la temporada por retraso en el período reproductivo del recurso, imponderables surgidos por el Covid y conflictos gremiales que afectaron a la flota tangonera.

Las empresas que tienen diversificada su producción con langostino de abordo, de tierra, merluza y calamar entre otras especies han podido llegar a fin de año con una ecuación económica equilibrada. “El balance global para estas empresas es positivo a pesar de los mayores costos y la menor productividad que generó el Covid”, señala un referente del sector exportador.

Las que se dedican únicamente al langostino de fresqueros o al calamar lograron un balance positivo y aquellas dedicadas a la venta de langostino congelado o merluza hubbsi exclusivamente, son las que se han visto más complicadas. “Los tangoneros han tenido dos meses y medio de temporada, con eso no se amortizan los gastos fijos”, aseguró el empresario.

Las complicaciones para el sector tangonero surgieron desde el inicio mismo de la pandemia. El confinamiento europeo abroqueló los mercados y el precio, que ya se encontraba bajo, se derrumbó al punto de no cubrir los costos. Esto desalentó el armado de los buques a pesar de la apertura tardía de la temporada por cuestiones biológicas. Y la situación se agravó cuando la negociación paritaria derivó en un conflicto prolongado y por momentos violento.

Para cuando el conflicto terminó, los mercados de Europa y Estados Unidos se reactivaron. Además, ante la evidencia de que quedarían pocos meses para reabastecerse, todo el langostino que se capturó se vendió. De todas formas, no alcanzó para recuperarse.

Desde el sector intentaron que la temporada se extendiera más allá de la primera semana de octubre para aprovechar la demanda, pero la biología confirmó que la recomendación del INIDEP de cortar en octubre es adecuada y debió cerrarse rápidamente la totalidad del área de veda y aguas adyacentes, por el elevado nivel de bycatch de merluza y la talla pequeña de langostino.

Esta menor actividad de la flota tangonera generó la baja de casi el 30% en las capturas, situación que seguramente se verá reflejada en el próximo informe de campaña del INIDEP. Los investigadores vienen alertando desde hace años que, de mantenerse los niveles de explotación vistos hasta 2019, era probable que se viera afectada la abundancia del recurso. Lo ocurrido, siguiendo el razonamiento de los científicos, podría generar una mayor disponibilidad de recursos para 2021.

Este año los congeladores pescaron menos y eso puede generar una mayor abundancia, pero los fresqueros pescaron casi un 20% más, estuvieron siempre activos y aumentaron las ventas en comparación con el año pasado, esquema que pretenderán mantener. Si en 2021 todos vuelven a trabajar en toda su capacidad, el efecto sería el contrario.

Este escenario pone en evidencia la necesidad de equilibrar la explotación pesquera para poder proyectar años de buenas capturas a futuro y para ello es necesario que no se siga dilatando la elaboración de un plan de manejo que las autoridades pesqueras adeudan desde el año 2017.

Por otra parte, no debemos olvidarnos que hay otros aspectos biológicos de este recurso que seguramente no cambiarán porque se trata de procesos más complejos, como nos vienen enseñando desde el Programa de Crustáceos. El retraso en el proceso madurativo del langostino y la distribución de tallas han derivado en los últimos años en una apertura tardía de la temporada. En Rawson, la temporada también comenzó con retraso este año y las capturas vienen mejorando, aunque con una mayoría de L3, L2 y muy poco L1; pero los armadores confían en que la situación se revertirá en el corto plazo.

El año 2021 asoma esperanzador desde el punto de vista biológico y si, como parece, las vacunas y la inmunización alcanzada en la población son eficaces para frenar el virus, también podría serlo en los mercados. Para los fresqueros podría significar un año tan bueno como este y para los congeladores la posibilidad de reacomodar las finanzas.

Solo restaría que el sector fuera acompañado por una administración responsable que ejecute el plan de manejo y destine mayor presupuesto al INIDEP o encuentre formas de financiación para que trabaje con el número de observadores necesarios, realice todas las campañas y para que los investigadores que hacen con su conocimiento exitosas las pesquerías sean jerarquizados y reciban sueldos dignos.

Fuente: Revista Puerto

Juan

"Amanecer Deseado Noticias" L a V de 6 a 9 hs "Estudio 740 - Hotel Cervantes" Anécdotas para conocer y compartir en sociedad Sábados de 17 a 19 hs. por LRI200 Radio #PtoDeseado AM740 Khz en simultáneo con FM99.3 Mhz l Descargá la app: adn24digital

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

tres × uno =