Agujero Azul, un Área Marina Protegida de papel

Sus límites fueron acotados para salvaguardar las concesiones de exploración petrolera, no se tendrá control sobre la columna de agua donde la pesca estará permitida y de aprobarse la ley el presupuesto para su control, fiscalización e investigación será de centavos por kilómetro cuadrado.

La reunión informativa del Proyecto de Ley del Área Marina Protegida Agujero Azul, convocada por la diputada Graciela Camaño, permitió escuchar de boca de su autora los argumentos para la designación de este espacio y sus límites geográficos. También se pudo apreciar el grado de conocimiento sobre pesca internacional del director de Malvinas, embajador Daniel Filmus y la postura del subsecretario de Pesca, Carlos Liberman. Las exposiciones fueron reveladoras en aspectos políticos antes que biológicos y la única relevante fue la de Mercedes Santos, directora de Áreas Marinas Protegidas del Ministerio de Desarrollo y Medio Ambiente, que planteó la inverosimilitud de generar una amplia zona de protección cuando hoy no se cuenta con presupuesto para investigar ni monitorear las AMP ya designadas.

La diputada Camaño explicó los motivos por los cuales se determinó la extensión del Área Marina Protegida del Agujero Azul, señalando que el hecho de que se encuentren en esa zona los restos del submarino ARA San Juan, “da el gran sentido a la iniciativa porque de alguna manera cumplimos el sueño de las familias”.

Por otra parte, al mostrar el área candidata, indicó que no es la misma que se había demarcado en el proyecto original (164 mil nkilómetros cuadrados), sino que se ha reducido a 148 mil kilómetros cuadrados, porque la Secretaría de Energía señaló los espacios sobre los que se habían otorgado concesiones de exploración offshore, indicándoles “los recortes que debían hacer por las 19 concesiones otorgadas”.

Respecto del tercer punto destacado, la diputada se refirió al porcentaje bajo protección del Mar Argentino que se encuentra en el 8,2% y señalando que en 2020 a partir de los compromisos internacionales se debiera haber llegado al 10 por ciento, dijo, “no sabemos cuánto va a venir a aportar el área porque solo es el fondo del mar lo que estamos protegiendo, pero de todos modos vemos beneficios ambientales”

Haciendo mención a la actividad pesquera en esa zona en aguas internacionales, indicó que “actualmente es escenario de intereses de la actividad pesquera legal e ilegal, declarada y no declarada, que vemos en televisión. Lo que nos va a permitir tener control fuera de las 200 millas”.

El hecho de que sea generar “un santuario” en el lugar donde implosionó el submarino ARA San Juan lo que da sentido a la designación del Agujero Azul como AMP no guarda ninguna relación con los objetivos de sustentabilidad que deben perseguir este tipo de áreas protegidas, pero cobra mucho menos sentido aún si en las aguas circundantes se ha priorizado la exploración offshore y la explotación petrolera.

Todo lo que pueda decirse sobre la preservación de la riqueza biológica del área del talud que se pretende vedar suena poco serio. Tampoco reviste seriedad el hecho de que se hable de controlar la pesca de la flota extranjera cuando no se podrá tener injerencia sobre la actividad de buques poteros y palangreros, toda vez que no afectan los fondos, único espacio sobre el cual la Argentina tiene jurisdicción a partir de la ampliación de la plataforma continental.

El secretario de Malvinas, Daniel Filmus, a su tiempo felicitó de forma entusiasta a la diputada y a quienes fueron coautores del Proyecto (entre los que figura Máximo Kirchner) diciendo que se trata de un tema “que tiene que ver con la soberanía y futuro de nuestro país”.

“Esto que estamos que estamos haciendo hoy tiene mucho que ver con la mirada internacional que hay sobre el Atlántico Sur, nos llama la atención que las grandes potencias estén mirando el Atlántico Sur y nosotros que tenemos territorio ribereño hemos visto como con distintas perspectivas, distintos países aspiran con la pesca ilegal o no reglamentada, a través de subsidios a la pesca llevarse nuestros recursos”, señaló Filmus.

Más tarde, el diputado Gustavo Menna de Chubut le preguntó si se había contemplado la generación de algún tipo de conflicto de orden internacional con aquellos países que tienen flota pesquera operando en este sector al prohibir la pesca por arrastre.

La respuesta de Secretario fue un claro ejemplo de su desconocimiento en el tema. Intentado desacreditar al diputado dio una respuesta que lo dejó al borde del ridículo: “Estamos conscientes de que es así, hay una potencia extranjera que está usurpando el territorio argentino y por supuesto presentó reparos. No le vamos a preguntar a ninguna potencia si podemos legislar sobre nuestro territorio nacional. No tenemos por qué preguntarles a los usurpadores”, dijo en alusión a Gran Bretaña.

El diputado Menna le contestó que, por supuesto, no se refería a Gran Bretaña y Malvinas, sino por ejemplo a España. Sobre lo que no consiguió ninguna respuesta el diputado chubutense fue sobre la denuncia de la ausencia de aviones en la Patagonia para monitorear las aguas argentinas: “En la lucha contra la pesca ilegal, en la base aeronaval de Trelew que supo tenerseis6 aviones para hacer patrullaje, hoy ninguno funciona”, denunció.

Desde la Coordinación de Pampa Azul, Carolina Vera buscó destacar los puntos relativos a los elementos que pueden sustentar este proyecto, que según dijo fue muy discutido en el seno de equipo interdisciplinario científico.

A su turno el subsecretario de Pesca, Carlos Liberman, mostró su total apoyo al proyecto, argumentando que, así como la Veda de Merluza ayudó a recuperar un caladero en crisis y las medidas de manejo restrictivas sobre el langostino permitieron aumentar sustancialmente las capturas, la preservación de esta zona podría generar beneficios en el sector pesquero.

“La flota, los trabajadores, entendieron que era para su bien porque constituían herramientas que nos daban la posibilidad de pescar año a año mejor”, señaló Liberman y agregó: “Nuestra flota, empresas y trabajadores ya hacen un esfuerzo en pos de tener un mar que nos ofrezca de manera sostenible, sustentable, la posibilidad de pescar y generar divisas”.

“El área que se pretende resguardar no puede tener un efecto contraproducente para la pesca en Argentina, ni para los recursos que integran nuestras principales pesquerías, más bien todo lo contrario. Este proyecto de la diputada va a tener un impacto sobre el adentro a nuestro criterio positivo, nosotros lo interpretamos como un paso más. Nuestra tarea es tener una estrategia y mirada soberana y estos son pasos que se van dando para mejorar la situación anterior”, concluyó el Subsecretario.

La zona que se pretende proteger, como señaló la investigadora del CONICEP Paulina Martinetto, puede verse como un oasis, un sitio para estudiar y proteger, porque alberga gran parte de la biodiversidad marina. Se trata de una región reconocida como una de la más productiva en términos biológicos de los océanos del mundo, que “tiene una importancia primordial bajo los efectos del cambio climático presentes y futuros ya que captura una enorme cantidad dióxido de carbono, que es uno de los principales gases del efecto invernadero y es la base de la trama trófica”.

Sobre la importancia biológica de la zona a proteger no existen dudas y las posibilidades de ampliar el conocimiento es algo que entusiasma a la comunidad científica, pero las posibilidades reales de que realmente se amplíe la actividad científica no son muchas como bien indicó la directora de Áreas Marinas Protegidas del Ministerio de Medio Ambiente, Mercedes Santos, en lo que fue la exposición más interesante de la jornada.

“Puede haber muchas áreas marinas protegidas pero lo más importante es la participación de los actores para fortalecer la gobernanza de estas áreas. Una cosa es que se cree por ley y otra que sea efectivamente implementada y esto presupone un importante desafío para el país”, indicó Mercedes Santos y subrayó que es importante que la sociedad entienda que estamos hablando de la protección del fondo y no lo que sucede en la columna de agua, “donde existe libertad de navegación y de pesca”, en referencia a las exposiciones que ataron la designación de la AMP a la lucha contra la pesca ilegal.

Con un discurso atado a la realidad, la Directora sugirió acotar la extensión del área propuesta: “Todavía se debe establecer dónde están las poblaciones bentónicas vulnerables a las actividades antrópicas como la pesca de arrastre y un área de esta extensión va a ser difícil de implementar. Señaló que una menor extensión “permite desarrollar y profundizar el conocimiento científico en esas áreas y posteriormente expandirla”.

En relación al monitoreo y fiscalización de la AMP, punto central para garantizar su efectividad, Santos advirtió: “Para nosotros va a ser difícil y costoso poder fiscalizar el área adecuadamente y poder distinguir los buques que están pescando sin cometer un acto ilícito de aquellos que sí lo están haciendo. La creación del AMP nos interesa, pero creemos que un área menor nos permitiría fortalecer el conocimiento, afianzarnos en el monitoreo y fiscalización de la misma y posteriormente avanzar hacia una zona mayor”.

Dando cierre a su exposición la Directora de AMP abordó un punto neurálgico de la actividad científica que todos los políticos ponderan, pero no atienden, la asignación de un presupuesto adecuado que, como informó Santos, en los últimos años se ha reducido drásticamente.

“El sistema de AMP en 2016 contaba con un presupuesto de 100 millones de pesos que en su momento eran 8 millones de dólares y ahora nuestro presupuesto es de 240 mil dólares al año, esto es menos de 2 dólares por kilómetro cuadrado, cuando en 2016 era 270 dólares por kilómetro cuadrado. La creación de esta AMP limitaría nuestro presupuesto a centavos y eso se relaciona con la efectiva implementación de las AMP, con no tener AMP de papel sino efectivas que es lo que nos interesa, proteger nuestros recursos y la soberanía del país”, cerró Santos.

La hora y media del encuentro dejó sinsabores sobre los que prometen profundizar en una segunda reunión informativa, en la que de ser posible los impulsores del proyecto pretenden lograr un dictamen de comisión. Tomar seriamente la gravedad de los conflictos expuestos por la Directora de Áreas Marinas Protegidas parece ser lo único que salvaría a la AMP Agujero Azul de convertirse en solo una ley demagógica que solo les siva a los diputados para sentirse altruistas por un momento.

Fuente: Revista Puerto

Juan

"Amanecer Deseado Noticias" L a V de 6 a 9 hs "Estudio 740 - Hotel Cervantes" Anécdotas para conocer y compartir en sociedad Sábados de 17 a 19 hs. por LRI200 Radio #PtoDeseado AM740 Khz en simultáneo con FM99.3 Mhz l Descargá la app: adn24digital

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

5 × 5 =